Del 14 de noviembre al 9 de enero.
EL BOTÁNICO CIEGO
La exposición toma su título de una serigrafía del artista Ben Shahn vista recientemente en la muestra que le dedicó el museo Reina Sofía. En esta nueva propuesta pictórica represento hojas secas que he ido recolectando y fotografiando en mis paseos por jardines y parques. La serie que aquí expongo, aparte de ser un estudio puramente pictórico sobre la forma y el color, la luz y la sombra de los objetos naturales, también indaga sobre la relación contradictoria entre el ser humano y la naturaleza. Otra referencia que he utilizado es el cuadro La parábola de los ciegos de Pieter Brueghel el Viejo y algunas naturalezas muertas de Georgia O'Keeffe, especialmente la serie sobre su colección de piedras del desierto de Nuevo México, donde se percibe una relación ambigua entre figura y fondo.
En Blind Botanist (1961), Ben Shahn muestra a un hombre sin vista que se enfrenta a la maraña de una planta espinosa, su ceguera refleja las limitaciones de nuestra percepción, pero su contacto con la planta también sugiere una conexión con la vida y el crecimiento. Shahn hablaba de una "curiosa calidad de esperanza irracional" en la humanidad, una frase que captura su fe en la resiliencia frente a la adversidad. Pero esta imagen también puede representar a científicos absortos en sus teorías y amenazados físicamente por sus propios experimentos. No en vano el artista incluye debajo de la obra una cita de Micrographia de Robert Hooke, quien sostenía que el conocimiento verdadero nace de la observación y la experiencia directa, no solo del razonamiento abstracto. El título mismo Blind Botanist sugiere una paradoja: ¿cómo puede conocer el mundo alguien que no ve?
Pieter Brueghel contesta a esta pregunta y advierte sobre los peligros de la ignorancia en La parábola de los ciegos (1568). Esta obra parte de un pasaje bíblico en el que un ciego guía a otros ciegos hasta caer todos en un hoyo. En esta pintura la ceguera no solo muestra una limitación física, sino también simboliza la falta de discernimiento. El artista representa con maestría el escorzo de seis figuras ciegas que avanzan en fila mientras caen, y no solo se percibe el estudio del movimiento de los personajes, si no también se pueden identificar distintas afecciones oculares.
Otra idea interesante que contribuye a lo planteado anteriormente es la progresiva pérdida de visión que la artista Georgia O'Keeffe experimentó al final de su vida, debido a la degeneración macular. En uno de sus últimos cuadros al óleo, pintado sin asistencia, mostraba una gran piedra de contornos suaves y curvos, cubriendo prácticamente toda la superficie del lienzo y tapando el cielo de fondo. Pese a que su mundo se volvía gris como las piedras que coleccionaba, encontró otro enfoque que configuró sus últimas obras. Este cambio en su trabajo, caracterizado por el uso de materiales distintos y centrado más en la memoria que en la observación directa, se puede comparar con la lucha del botánico ciego, que logra nuevas formas de ver y crear a pesar de sus limitaciones.
Hoy, en un mundo caracterizado por lo virtual, la desinformación, el populismo y la crisis ambiental; la metáfora del botánico ciego nos propone observar más allá de lo evidente. Por un lado, nos recuerda que para entender el mundo no solo se requiere ver; implica también tocar, recordar, pensar y cuestionar. Pero por otro, representa a alguien desconectado de su entorno, que pretende tener autoridad sobre los demás ciegos.
Horario de exposiciones: 17:00 h a 21:00 h.
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